Quiénes

En este contexto fuimos estructurando el Proceso Depurativo, un programa que organiza el tránsito de los seis andariveles depurativos. Esto permite restablecer el orden corporal, recuperando la plenitud física y emocional. Los 6 andariveles prevén: limpiar órganos, desparasitar, depurar fluidos, oxigenar, hacer reposo digestivo y nutrir fisiológicamente. Todo ello se ordena a través de grillas diarias y mensuales, cajas con el kit de herramientas necesarias y sencillos instructivos que permiten la autogestión casera y facilitan la sustentabilidad en el tiempo.

Es sencillo advertir como se degrada día a día nuestra calidad de vida; solo basta mirar en derredor. ¿Qué entendemos por calidad de vida? Se trata de un estado de plenitud que no se limita a la simple ausencia de enfermedad, sino al logro de un óptimo estado psico-físico que nos permita:
disponer de buen nivel de energía (tanto física como mental),
retardar el proceso de envejecimiento,
tener buen manejo del estrés y
estar libres de aquellos desequilibrios que incorrectamente llamamos enfermedades.

Los orientales tienen una visión similar. El japonés Ohsawa definió las siete condiciones que indican un buen estado de salud: tener buen apetito y satisfacerse con los alimentos más simples; estar siempre listo para realizar algo y no mostrarse nunca cansado; tener un sueño profundo; tener buena memoria; estar alegre; poner esmero en todo, en cualquier lugar y en cualquier ambiente; y ser íntegro, lo cual implica serenidad y capacidad de discernir.

Todos podemos -y en realidad, debemos- alcanzar estos estadios de plenitud psico-física. Somos partidarios de la autogestión de la salud. Debemos tomar las riendas de nuestra propia salud. Debemos dejar de ser pasajeros y convertirnos en tripulantes de nuestro maravilloso organismo. Inicialmente es un camino más difícil y que exige mayor responsabilidad, pero los beneficios bien valen el esfuerzo. Debemos recuperar nuestra sensibilidad, desarrollar la intuición, saber qué necesita nuestro organismo y qué lo perjudica. Son procesos que debemos abordarlos con gradualismo, sin fanatismos, con inteligencia, sin rigidez estructural, con pragmatismo, sin estar atenidos a tablas o a cifras y sin pretender imponerlo a los demás. Poco a poco podremos revertir el espiral descendente que genera nuestro actual entorno artificializado, recuperando el contacto con lo natural. Mentes brillantes afirmaron -y ahora lo corrobora la física cuántica- que si uno cambia, también cambia el mundo. Nuestro campo -el de la salud y la alimentación- sirve para demostrar la validez de estos conceptos. Podremos constatar como nuestro cambio de actitud ejerce un efecto beneficioso y multiplicador sobre nuestro entorno.